“El uso indebido de áreas protegidas representa un riesgo significativo para el equilibrio ecológico, la biodiversidad y la calidad de los recursos naturales, afectando directamente la salud y el bienestar de las comunidades humanas”.
Con esta afirmación, el juez Andrés Granja, de la Justicia Federal del estado de Alagoas, en el Nordeste de Brasil, ordenó la “suspensión inmediata” de las actividades turísticas que se practican en la Lagoa Azul, una laguna natural de gran belleza que se encuentra en la Praia de Antunes, en Maragogi, que se destaca por la presencia de arrecifes de coral.
La decisión judicial es consecuencia de una acción que llevó adelante el Ministerio Público Federal (MPF), en la que cuestionó la legalidad de un decreto municipal de 2022 que permitía la explotación turística de la zona, conocida como el “Caribe brasileño” por sus paisajes, sus arenas blancas y sus aguas cristalinas.
Lanchas y catamaranes dejarán de navegar por las piscinas naturales de Maragogi. Foto ShutterstockPero el juez Granja destacó que esas actividades permitidas por el decreto de hace casi tres años no cumplen con las normas ambientales del Área de Protección Ambiental (APA) Costa dos Corais, la mayor unidad de conservación marina de Brasil, creada en 1997, y determinó la anulación de ese decreto, según publicó el diario brasileo O Globo.
La APA Costa dos Corais (Costa de los Corales) abarca 120 km de costa entre Tamandaré (estado de Pernambuco) y Maceió (capital del estado de Alagoas) y protege una gran biodiversidad que incluye especies amenazadas como el manatí y varias especies de tortugas marinas. Además, alberga la mayor barrera de coral del país.
“Daños irreversibles”
El ahora anulado decreto municipal de 2022 permitía la visita a la zona de hasta tres catamaranes y 40 lanchas por día, además de la prestación de algunos servicios comerciales, como buceo y fotografía, sin la necesidad de realizar estudios técnicos previos ni consultar al Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), que es el encargado de gestionar la APA Costa dos Corais.
La zona alberga los mayores arrecifes de coral de Brasil.Pero estudios que se realizaron posteriormente, y que fueron citados en el fallo, destacan que el anclaje de embarcaciones con la consecuente contaminación que provocan, el pisoteo de los visitantes y la alteración de la fauna local causan “daños irreversibles” a los arrecifes de coral, comprometiendo tanto su salud actual como su capacidad de recuperación a futuro.
La decisión del magistrado establece además la revocación de los permisos para actividades turísticas en la zona, el refuerzo de la fiscalización por parte de los organismos competentes durante los próximos tres meses, y la necesidad de realizar campañas de concientización para informar a la población sobre la suspensión de las actividades, bajo pena de multas diarias en caso de incumplimiento.
Maragogi es hogar de una de las mayores barreras de coral en biodiversidad del mundo, y la visita a las piscinas naturales, como las de la Praia de Barra Grande, es uno de los paseos más populares en la región, destacó O Globo.



